No sé como empezar ésto, nunca se me ha dado bien hablar de cosas tan profundas como la que ahora mismo cruza mi cabeza.
Y no es hablar de si te gusta alguien, de si la amistad es buena o mala, sino de como uno mismo se siente cuando tiene un límite tan fuerte que puede acabar contigo mismo en unos cuantos años.
No sé si debería escribir de ésto, si acabaré hablando de ello en este post, si las palabras me saldrán o por el contrario seguirán encerradas como lleva pasando mucho tiempo.
No sé ni como enfrentarme a la duda que me reconcome, ni como afrontar cada paso que voy dando, de si valdrá la pena o no, porque en "x" tiempo todo habrá acabado.
Mis únicas palabras que ahora mismo me salen son "no sé que hacer". No sé si hablar de ello, no sé como tratarlo, no sé si se curará o no, si irá a más o se parará. Si debo seguir luchando por las metas que me propuse hace unos meses o debo abandonar poco a poco el camino.
Es un límite tan alto que ni yo misma, que doy consejos a la gente porque es tan amable de pedírmelos y de querer que sonrían, soy capaz de levantarme de esta cruda y jodida realidad.
Me amarga saber que no sé si seré capaz de llegar a la mitad del camino que me dibujé en aquella fría tarde de otoño. De si por el contrario abordaré todo con una sonrisa o no. ¿Se puede trepar un muro tan alto que ni siquiera pueda verse el fin de éste?
¿Puedo pensar en cómo será mi vida si pasa? ¿Qué será de mi en ese momenot?
Ruinas que empiezan a vislumbrarse ante mi, ruinas de mi vida que no sé si podré reconstruir alguna vez...
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Hoy pago yo.
13 de enero de 2013
Gritándole al silencio, desesperada en la habitación estás. Tirada en la cama, con la almohada estrechada entre tus brazos, no puedes quitarte esa sensación de agobio. Sentirte sucia por dentro. No saber que camino tomar. Él era todo tu ser. Él sin más se volvió tu pilar fundamental.
Y ahora el silencio se ha roto por tus sollozos, el alma está rota en mil pedazos y no sabes como reconstruirla.
Allí en lo más remoto de tu ser ya no queda nada.
El destino, es traicionero y nos pone a prueba.
Una vez me dijeron que los sentimientos se demuestran con cada acción que haces a cada segundo por esas personas, que no se dicen solo por el mero hecho de que salga de tu boca un "Te quiero" o "Te extraño", palabras que en la sociedad se han puesto a la altura de un rutinario "¡Hola!" o un "¿Qué tal?"
A veces, creemos tener todo claro, hasta que la pesadilla sale del sueño y te visita en la realidad. Pasado pasa a presente queriendo pertenecer al futuro.
Y la historia vuelve a repetirse.
Te busco , y te encuentro en cada letra , eres el calor de la hoguera y el frío del invierno. Eres esa pesadilla que me atormenta en mis noches de lluvia eterna. Eres la espina aún clavada de aquel marchitado rosal al que un día se me ocurrió abrazar.
Eres la primavera deshojada de mis otoños sin luz, eres la calamidad que quiero enterrar en mi baúl secreto. Eres el olvido y eres el recuerdo. Eres la luz y a la vez el infierno. Eres la maldición que no encuentra un camino de regreso al fondo del sueño.
¿Pero sabes qué?
Ha llegado mi hora.
Soy esa chica que no quiere tirar más sus lágrimas por la borda, que no quiere pensar más en los errores que cometió en un pasado perdido. Soy la que ahora ya no estoy tirada en la cama intentando reprimir las lágrimas para que en las noches de luna llena nadie me oiga sollozar. Esa mujer que ha limpiado su alma, la que ha tirado todo trasto viejo que ya no sirve de nada y se ha renovado. La que ahora no dice "Me arrepiento de tal y de cual", ahora es esa que va por la vida afrontando la verdad y se dice a sí misma "No digo: No puedo".
Si esta vez he dicho HASTA AQUÍ, será porque no quiero perder ese tiempo que ya no volverá, no quiero que el dolor me vuelva a golpear la herida que un día se cerró y que no quiero volver a abrir. No quiero que la espina siga clavada, quiero que en mi florezca.
Te invito a reír y a bailar conmigo, te invito a pasearte en sueños por la luna, a visitar parajes de los que nunca has podido imaginar su belleza. Sentir la brisa cálida rozar tus mejillas al sol. A ser fuerte de los golpes de la vida. Hoy pago yo, hoy te haré sonreír hasta que te duelan las mejillas.
Y ahora el silencio se ha roto por tus sollozos, el alma está rota en mil pedazos y no sabes como reconstruirla.
Allí en lo más remoto de tu ser ya no queda nada.
El destino, es traicionero y nos pone a prueba.
Una vez me dijeron que los sentimientos se demuestran con cada acción que haces a cada segundo por esas personas, que no se dicen solo por el mero hecho de que salga de tu boca un "Te quiero" o "Te extraño", palabras que en la sociedad se han puesto a la altura de un rutinario "¡Hola!" o un "¿Qué tal?"
A veces, creemos tener todo claro, hasta que la pesadilla sale del sueño y te visita en la realidad. Pasado pasa a presente queriendo pertenecer al futuro.
Y la historia vuelve a repetirse.
Te busco , y te encuentro en cada letra , eres el calor de la hoguera y el frío del invierno. Eres esa pesadilla que me atormenta en mis noches de lluvia eterna. Eres la espina aún clavada de aquel marchitado rosal al que un día se me ocurrió abrazar.
Eres la primavera deshojada de mis otoños sin luz, eres la calamidad que quiero enterrar en mi baúl secreto. Eres el olvido y eres el recuerdo. Eres la luz y a la vez el infierno. Eres la maldición que no encuentra un camino de regreso al fondo del sueño.
¿Pero sabes qué?
Ha llegado mi hora.
Soy esa chica que no quiere tirar más sus lágrimas por la borda, que no quiere pensar más en los errores que cometió en un pasado perdido. Soy la que ahora ya no estoy tirada en la cama intentando reprimir las lágrimas para que en las noches de luna llena nadie me oiga sollozar. Esa mujer que ha limpiado su alma, la que ha tirado todo trasto viejo que ya no sirve de nada y se ha renovado. La que ahora no dice "Me arrepiento de tal y de cual", ahora es esa que va por la vida afrontando la verdad y se dice a sí misma "No digo: No puedo".
Si esta vez he dicho HASTA AQUÍ, será porque no quiero perder ese tiempo que ya no volverá, no quiero que el dolor me vuelva a golpear la herida que un día se cerró y que no quiero volver a abrir. No quiero que la espina siga clavada, quiero que en mi florezca.
Te invito a reír y a bailar conmigo, te invito a pasearte en sueños por la luna, a visitar parajes de los que nunca has podido imaginar su belleza. Sentir la brisa cálida rozar tus mejillas al sol. A ser fuerte de los golpes de la vida. Hoy pago yo, hoy te haré sonreír hasta que te duelan las mejillas.

Las palabras se las lleva el viento
3 de octubre de 2012
Los latidos de mi corazón van poco a poco acompasandose con los nervios de mi acelerada vida, van colocándose cada uno en sus sitio.
Sintiendo en que lugar, en que dirección debo marchar. Aún sigo indecisa, sigo persiguiendo mi sueño, aunque tenga millones de obstáculos que me lo impiden.
Necesito una eternidad para estar contigo, para sentirte entre mi piel, para que el roce de tu cuerpo contra el mío sea una descarga eléctrica que me mate...
Palabras que salen de mi mente y que son escritas por mis manos, palabras que no tienen fuerza en mi, pero que necesito escribir para sentirme bien.
Palabras que me invitan a seguir adelante aún escapándose mi vida por las rendijas de la ventana de mi habitación...
Palabras que no puedo parar de escribir para que todo el mundo las lea y se identifique, palabras que desgarran el dolor que siento en momentos de frustración, palabras que destrozan mi alma...
La vida está llena de demasiadas palabras, unas que alientan a seguir ahí, otras que te mandan al fondo del pozo...
¿Por qué deben de haber millones y millones de palabras? Si es mejor demostrar las cosas con los actos, si es mejor fijarse en que hemos hecho bien y en que debemos mejorar. Antes de decir lo has hecho bien o lo has hecho mal...
Palabras que hacen daño, palabras... Las odio. Soy así en momentos que me destrozan, soy así en momentos en los que ellas son las culpables de mi sufrimiento, soy así por su culpa.
Las palabras deberían de estar prohibidas o mejor dicho, el hablar debería estarlo. La demostración tendría que estar por encima de todo ésto. Ver con los ojos, sentir con el corazón y dejar que nuestros oídos solo oigan sonidos producidos por la sociedad, nada de palabras...
Sintiendo en que lugar, en que dirección debo marchar. Aún sigo indecisa, sigo persiguiendo mi sueño, aunque tenga millones de obstáculos que me lo impiden.
Necesito una eternidad para estar contigo, para sentirte entre mi piel, para que el roce de tu cuerpo contra el mío sea una descarga eléctrica que me mate...
Palabras que salen de mi mente y que son escritas por mis manos, palabras que no tienen fuerza en mi, pero que necesito escribir para sentirme bien.
Palabras que me invitan a seguir adelante aún escapándose mi vida por las rendijas de la ventana de mi habitación...
Palabras que no puedo parar de escribir para que todo el mundo las lea y se identifique, palabras que desgarran el dolor que siento en momentos de frustración, palabras que destrozan mi alma...
La vida está llena de demasiadas palabras, unas que alientan a seguir ahí, otras que te mandan al fondo del pozo...
¿Por qué deben de haber millones y millones de palabras? Si es mejor demostrar las cosas con los actos, si es mejor fijarse en que hemos hecho bien y en que debemos mejorar. Antes de decir lo has hecho bien o lo has hecho mal...
Palabras que hacen daño, palabras... Las odio. Soy así en momentos que me destrozan, soy así en momentos en los que ellas son las culpables de mi sufrimiento, soy así por su culpa.
Las palabras deberían de estar prohibidas o mejor dicho, el hablar debería estarlo. La demostración tendría que estar por encima de todo ésto. Ver con los ojos, sentir con el corazón y dejar que nuestros oídos solo oigan sonidos producidos por la sociedad, nada de palabras...

Entrevista a Blue Jeans en "Para todos la 2"
2 de octubre de 2012
Hoy (mientras me sacaban mi última muela del juicio ¡POR FIN! aunque que horror...) mi autor favorito (BLUE JEANS) ha hecho una entrevista en "Para todos la 2" en directo.
Espero que os guste mucho, a mi personalmente si lo ha hecho. E de decir que al principio (y es como todo...) que lo he visto bastante nervioso, pero luego se ha metido de lleno en ésto y lo ha clavado
¡¡MIS FELICITACIONES B!! ;)
Espero que os guste mucho, a mi personalmente si lo ha hecho. E de decir que al principio (y es como todo...) que lo he visto bastante nervioso, pero luego se ha metido de lleno en ésto y lo ha clavado
¡¡MIS FELICITACIONES B!! ;)
Para todos La 2 - 02/10/12

Tinieblas de aquellos amigos en un breve tiempo (Va de amigos, no penséis mal)
29 de junio de 2012
Aprender en unos pocos días que lo vivido en un breve período de tiempo se puede acabar de la noche a la mañana. Pero también aprender que la gente puede ser de una forma o de otra. Ese grupo que todo fue, esa familia que todo unió, esas amistades que ya no volverán. No miento si digo que me he sentido defraudada, que de nadie me lo esperaba, que juntos me esperaba más, pero ahora me doy cuenta de que he perdido mi tiempo tan valioso por instantes que me han roto los esquemas, que solo me han dado solo problemas.
Y si, que nada viene por que si, conocerte me dejo ko, pero también me dio alas para volar. Ahora se que todavía las tengo, solo que terminándose de curar.
Momentos que tú y yo hemos vivido, kilometros que han sido un tesoro y ahora siento que nada se multiplica...todo tiene un final, sea bueno o malo.
Ahora toca cambiar para darle poco a poco color a este oscuro gris que empaña mi mente desgastada.
Conocer al mejor para darle poco a poco el molde deseado. Sentir que ciertas personas si que son de un verdadero tesón, en cambio otras sientes que te defraudaron sin pudor.
Conocerte mejor eso quería yo, para así darle poco a poco color, pero la tinta de mi bolígrafo un día se acabó.
Todo cambió, el guión se estropeó y la escena se empañó, de lágrimas de sal quizás, pero también de sonrisas falsas que surcaban mis ojos y de las que era testigo impunemente. Que quizás si me entretiene me puede hacer mal, por eso es mejor alejarse, no me puedo contener cuando alguien no sabe ni quién es con la gente.
Su calor al viento dejo todo helado una tarde de verano en la que yo algo quería de ti, sinceridad, pero en el espejo vi que el diablo sigue por aquí.
Mil formas de atracar, mil formas de querer destrozar un corazón de color, que ahora mismo es solo tinta gris...no me puedo contener, me tendría que esconder de ese calor ardiendo.
Y ahora si, mi estancia aquí se termina por fin.
Otro día, quizás uno de color, azul claro y brillando el sol puede ser, un último intento por conseguir que ésto parezca algo más que un simple cuento.
Y volveré... con mejores noticias puede ser, eso depende de la inmensidad. No hay nada más, solo hoy me doy el capricho de pensar en mi, lanzarme al vacío contigo, porque prefiero tener un final hoy contigo, que una eternidad sin ti en ese vuelo.
Porque yo ahora ya no tengo miedo, ahora se que si quiero puedo gritar y nadie me lo impedirá. Ahora me toca pensar en mi, en aquellas personas que por mi lo dan todo y más hasta el fin.
Quizás sufrir así me reporte más que vivir una escena fingida....*
Y si, que nada viene por que si, conocerte me dejo ko, pero también me dio alas para volar. Ahora se que todavía las tengo, solo que terminándose de curar.
Momentos que tú y yo hemos vivido, kilometros que han sido un tesoro y ahora siento que nada se multiplica...todo tiene un final, sea bueno o malo.
Ahora toca cambiar para darle poco a poco color a este oscuro gris que empaña mi mente desgastada.
Conocer al mejor para darle poco a poco el molde deseado. Sentir que ciertas personas si que son de un verdadero tesón, en cambio otras sientes que te defraudaron sin pudor.
Conocerte mejor eso quería yo, para así darle poco a poco color, pero la tinta de mi bolígrafo un día se acabó.
Todo cambió, el guión se estropeó y la escena se empañó, de lágrimas de sal quizás, pero también de sonrisas falsas que surcaban mis ojos y de las que era testigo impunemente. Que quizás si me entretiene me puede hacer mal, por eso es mejor alejarse, no me puedo contener cuando alguien no sabe ni quién es con la gente.
Su calor al viento dejo todo helado una tarde de verano en la que yo algo quería de ti, sinceridad, pero en el espejo vi que el diablo sigue por aquí.
Mil formas de atracar, mil formas de querer destrozar un corazón de color, que ahora mismo es solo tinta gris...no me puedo contener, me tendría que esconder de ese calor ardiendo.
Y ahora si, mi estancia aquí se termina por fin.
Otro día, quizás uno de color, azul claro y brillando el sol puede ser, un último intento por conseguir que ésto parezca algo más que un simple cuento.
Y volveré... con mejores noticias puede ser, eso depende de la inmensidad. No hay nada más, solo hoy me doy el capricho de pensar en mi, lanzarme al vacío contigo, porque prefiero tener un final hoy contigo, que una eternidad sin ti en ese vuelo.
Porque yo ahora ya no tengo miedo, ahora se que si quiero puedo gritar y nadie me lo impedirá. Ahora me toca pensar en mi, en aquellas personas que por mi lo dan todo y más hasta el fin.
Quizás sufrir así me reporte más que vivir una escena fingida....*

Miradas cristalinas
24 de mayo de 2012
Ahí está. Frente a frente. Él no se ha dado cuenta, pero ella lleva un buen rato mirándole, de reojo claro.
Su pelo castaño oscuro, lo lleva un poco largo, sin llegarle a los hombros, perfecto como siempre le queda a él. Lo lleva casi tapado por un gorro fino, de color gris con dibujos de formas asimétricas. Le hace juego con esos penetrantes ojos grises que le caracterizan.
La tienen embelesada desde ese caluroso día de septiembre que le vio entrar por el umbral del instituto. Aunque solo han cruzado palabras como buenos y grandes amigos que son, pero ella oculta el secreto que ninguno de sus amigos se pueden imaginar, está enamorada de él.
Su sonrisa, perfecta, dientes blancos, perfectos. Cualquier chica estaría dispuesta a estar con él, se las lleva a todas de calle, pero a él no le gusta presumir de físico. En cambio, sus amigos no paran de decirle que podría estar con cualquier chica que quisiera. Él en cambio no es de esos chicos que estén ligando cada fin de semana, prefiere disfrutar de buena fiesta, risas y buenas charlas con su pandilla.
Ella, morena, con los ojos verdes azulados y esa sonrisa que tiene enamorados a todos sus amigos y por la que envidian sus mejores amigas.
Lo mira otra vez, él en cambio sigue sin darse cuenta de su espía secreta o eso cree ella. Él habla con su mejor amigo y ella cree que aún no se ha percatado de sus miradas, pero si, él lleva un buen rato notando que esa chica de graciosas pecas no para de echarle miradas. Le encanta tenerla de amiga, es una de sus mayores cómplices e incluso tiene el secreto de estar enamorado de ella. Nadie lo sabe, ni su mejor amigo al que le cuenta todo, o casi todo parece.
Todos los días se repite la misma historia, a esa hora la pandilla se reúne y ellos frente a frente charlan, ríen y disfrutan de esos buenos ratos. Sus miradas lo dicen todo, pero ninguno quiere dar el paso por el miedo al rechazo del otro.
Algún día, ella y él cruzaran las miradas, profundas y limpias como los ojos cristalinos de cada uno. Penetrantes miradas que quizás hagan por fin que su más recóndito secreto salga a la luz.
Quizás algún día...
Su pelo castaño oscuro, lo lleva un poco largo, sin llegarle a los hombros, perfecto como siempre le queda a él. Lo lleva casi tapado por un gorro fino, de color gris con dibujos de formas asimétricas. Le hace juego con esos penetrantes ojos grises que le caracterizan.
La tienen embelesada desde ese caluroso día de septiembre que le vio entrar por el umbral del instituto. Aunque solo han cruzado palabras como buenos y grandes amigos que son, pero ella oculta el secreto que ninguno de sus amigos se pueden imaginar, está enamorada de él.
Su sonrisa, perfecta, dientes blancos, perfectos. Cualquier chica estaría dispuesta a estar con él, se las lleva a todas de calle, pero a él no le gusta presumir de físico. En cambio, sus amigos no paran de decirle que podría estar con cualquier chica que quisiera. Él en cambio no es de esos chicos que estén ligando cada fin de semana, prefiere disfrutar de buena fiesta, risas y buenas charlas con su pandilla.
Ella, morena, con los ojos verdes azulados y esa sonrisa que tiene enamorados a todos sus amigos y por la que envidian sus mejores amigas.
Lo mira otra vez, él en cambio sigue sin darse cuenta de su espía secreta o eso cree ella. Él habla con su mejor amigo y ella cree que aún no se ha percatado de sus miradas, pero si, él lleva un buen rato notando que esa chica de graciosas pecas no para de echarle miradas. Le encanta tenerla de amiga, es una de sus mayores cómplices e incluso tiene el secreto de estar enamorado de ella. Nadie lo sabe, ni su mejor amigo al que le cuenta todo, o casi todo parece.
Todos los días se repite la misma historia, a esa hora la pandilla se reúne y ellos frente a frente charlan, ríen y disfrutan de esos buenos ratos. Sus miradas lo dicen todo, pero ninguno quiere dar el paso por el miedo al rechazo del otro.
Algún día, ella y él cruzaran las miradas, profundas y limpias como los ojos cristalinos de cada uno. Penetrantes miradas que quizás hagan por fin que su más recóndito secreto salga a la luz.
Quizás algún día...

Un pequeño homenaje a ellas, las Madres :)
6 de mayo de 2012
Sentada frente a la gran inmensidad.
Está sentada frente al mar, contemplando un bello atardecer. Ella, coleccionista de atardeceres, de esos que poca gente tiene el gusto de disfrutar.
Ella tiene la suerte de contemplar cada día uno nuevo, de sostener la mirada al sol mientras se va fundiendo con el mar al desaparecer por el horizonte. Pero sobretodo, de sentir como su piel se va impregnando de la magia que desprende la brisa, esa que avisa que pronto anochecerá.
Se halla en su escondite secreto, una pequeña cala que solo 3 personas conocen. Ella es una de esas personas, las otras dos son su abuelo, que hace un año la vida se lo arrebató por un cáncer; y su padre, ese hombre de fuertes brazos que trabaja como biólogo en el laboratorio de Bahía Sarabai.
Cada vez que necesita espacio, que necesita pensar en cualquier cosa, sea importante o no, va corriendo a su cala. Ella a todo lo considera importante, no le gusta dejarse cabos sueltos y disfruta la vida cada segundo.
Le encanta venir a Cala "Nalía", en honor a su madre. Fue ella la que le descubrió ese pequeño escondite y por ello cada 6 de mayo va allí, se sienta frente al mar con un collar de flores exóticas, de esas que crecen solo en Bahía Sarabai y que tanto la gustaban a su difunta madre.
Fue el mar el que le arrebató a la persona más importante de su vida, pero también fue el mar el que unió su relación e hizo que fuese la más profunda y sincera que hayan tenido una madre y una hija en la faz de la tierra.
Por eso, cada "Día de la Madre", Kaira le rinde su pequeño homenaje frente al peor enemigo y al mejor amigo que ha tenido nunca, el mar. Coge su tabla de surf, se mete unos metros mar adentro y deposita en la superficie el collar de flores y en el centro la flor de Lirio, la favorita de su madre y de ella.
Aunque Kaira ya no la tenga aquí, sabe que teniendo siempre al mar cerca la tendrá a ella también ahí.
Porque un amor tan profundo como el amor de una madre, solo lo pueden tener ellas. Porque desde que los hijos nacemos hasta que morimos, sabemos que ellas van a estar ahí siempre.
¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!
Está sentada frente al mar, contemplando un bello atardecer. Ella, coleccionista de atardeceres, de esos que poca gente tiene el gusto de disfrutar.
Ella tiene la suerte de contemplar cada día uno nuevo, de sostener la mirada al sol mientras se va fundiendo con el mar al desaparecer por el horizonte. Pero sobretodo, de sentir como su piel se va impregnando de la magia que desprende la brisa, esa que avisa que pronto anochecerá.
Se halla en su escondite secreto, una pequeña cala que solo 3 personas conocen. Ella es una de esas personas, las otras dos son su abuelo, que hace un año la vida se lo arrebató por un cáncer; y su padre, ese hombre de fuertes brazos que trabaja como biólogo en el laboratorio de Bahía Sarabai.
Cada vez que necesita espacio, que necesita pensar en cualquier cosa, sea importante o no, va corriendo a su cala. Ella a todo lo considera importante, no le gusta dejarse cabos sueltos y disfruta la vida cada segundo.
Le encanta venir a Cala "Nalía", en honor a su madre. Fue ella la que le descubrió ese pequeño escondite y por ello cada 6 de mayo va allí, se sienta frente al mar con un collar de flores exóticas, de esas que crecen solo en Bahía Sarabai y que tanto la gustaban a su difunta madre.
Fue el mar el que le arrebató a la persona más importante de su vida, pero también fue el mar el que unió su relación e hizo que fuese la más profunda y sincera que hayan tenido una madre y una hija en la faz de la tierra.
Por eso, cada "Día de la Madre", Kaira le rinde su pequeño homenaje frente al peor enemigo y al mejor amigo que ha tenido nunca, el mar. Coge su tabla de surf, se mete unos metros mar adentro y deposita en la superficie el collar de flores y en el centro la flor de Lirio, la favorita de su madre y de ella.
Aunque Kaira ya no la tenga aquí, sabe que teniendo siempre al mar cerca la tendrá a ella también ahí.
Porque un amor tan profundo como el amor de una madre, solo lo pueden tener ellas. Porque desde que los hijos nacemos hasta que morimos, sabemos que ellas van a estar ahí siempre.
¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!

Deshojando lágrimas de sal
26 de abril de 2012
Se que estáis ahí para todo, para no dejarme caer o por si me caigo ayudarme a ponerme en pie.
Pero de verdad, necesito vivir mi vida, necesito cometer errores y darme cuenta de que estoy haciendo mal para poder hacerlos bien.
No puedo deciros que no seáis así conmigo, porque es de naturaleza vuestra lo que cometéis, pero si que os puedo decir que un poco de libertad, de sinceridad y de que pueda estar a gusto conmigo misma si que os pediría.
No puedo continuar así porque ya es mucho tiempo el que llevo soportando no poder hacer las cosas sin un reconcome en mi interior cada vez que me decís algo negativo por un acto mío.
Sinceramente, me encanta que estéis ahí, pero no puedo seguir viendo como pequeños detalles que vosotros ponéis en mi camino se convierten en muros altos y de gran grosor dentro de mi.
Soy muy liberal y no puedo estar encerrada en una burbuja toda la vida... no puedo....Necesito ver mundo, necesito salir y cometer locuras, necesito que la gente me diga lo que piensa de mi a bien o a mal. Necesito por mi misma darme cuenta de las cosas, de que he hecho mal arriesgándome en una cosa, de que he cometido un error imperdonable...
Una parte la puede entender, se que la otra le cuesta, pero es lo que hay. Chocamos lo sé, pero es que ya hace mucho tiempo que dejé de ser esa pequeña insegura y que no arriesgaba nada... Ahora soy una chica que lo da todo por forjarse un futuro, por sacarse sus estudios, por tener una nueva vida. Pero si me ponéis tantas trabas en el camino, aunque yo intento saltarlas, llegará un momento que en alguna caeré y será peor el remedio que la enfermedad. Dejar de intentar remediar las cosas, porque hay muchas que yo sola necesito darlas solución, que yo pueda valerme por mi misma, pegarme el barapalo y levantarme por mi propio bien.
Llegará un día en el que yo ya no os tendré, dios no quiera que sea pronto, pero que me las tendré que apañar por mi misma. Y quiero estar preparada para ello, tanto con la ayuda que me prestáis ahora y en adelante, como con la que yo misma me presto cada día dándome fuerzas.
No es todo lo que llevo en mi interior ahora mismo, es tanta la acumulación de sensaciones y emociones que es demasiado grande como para expresarlo en unas pocas líneas en este momento.
Otro día quizás haya unas nuevas líneas escritas...
Pero de verdad, necesito vivir mi vida, necesito cometer errores y darme cuenta de que estoy haciendo mal para poder hacerlos bien.
No puedo deciros que no seáis así conmigo, porque es de naturaleza vuestra lo que cometéis, pero si que os puedo decir que un poco de libertad, de sinceridad y de que pueda estar a gusto conmigo misma si que os pediría.
No puedo continuar así porque ya es mucho tiempo el que llevo soportando no poder hacer las cosas sin un reconcome en mi interior cada vez que me decís algo negativo por un acto mío.
Sinceramente, me encanta que estéis ahí, pero no puedo seguir viendo como pequeños detalles que vosotros ponéis en mi camino se convierten en muros altos y de gran grosor dentro de mi.
Soy muy liberal y no puedo estar encerrada en una burbuja toda la vida... no puedo....Necesito ver mundo, necesito salir y cometer locuras, necesito que la gente me diga lo que piensa de mi a bien o a mal. Necesito por mi misma darme cuenta de las cosas, de que he hecho mal arriesgándome en una cosa, de que he cometido un error imperdonable...
Una parte la puede entender, se que la otra le cuesta, pero es lo que hay. Chocamos lo sé, pero es que ya hace mucho tiempo que dejé de ser esa pequeña insegura y que no arriesgaba nada... Ahora soy una chica que lo da todo por forjarse un futuro, por sacarse sus estudios, por tener una nueva vida. Pero si me ponéis tantas trabas en el camino, aunque yo intento saltarlas, llegará un momento que en alguna caeré y será peor el remedio que la enfermedad. Dejar de intentar remediar las cosas, porque hay muchas que yo sola necesito darlas solución, que yo pueda valerme por mi misma, pegarme el barapalo y levantarme por mi propio bien.
Llegará un día en el que yo ya no os tendré, dios no quiera que sea pronto, pero que me las tendré que apañar por mi misma. Y quiero estar preparada para ello, tanto con la ayuda que me prestáis ahora y en adelante, como con la que yo misma me presto cada día dándome fuerzas.
No es todo lo que llevo en mi interior ahora mismo, es tanta la acumulación de sensaciones y emociones que es demasiado grande como para expresarlo en unas pocas líneas en este momento.
Otro día quizás haya unas nuevas líneas escritas...

No es una amistad cualquiera. Wendy y Campanilla*
5 de abril de 2012
Llueve frente a la ventana de esta habitación, de la habitación de una de las chicas que en poco tiempo se ha ganado un grandísimo hueco en mi corazón. Ese hueco que poca gente se gana, en el que hay que luchar o impresionar para hacerse notar, básicamente ser un amigo fiel como lo está siendo ella en cada momento.
Hablo de Nuria, esa personita frágil, pero a la vez fuerte, esa chica insegura pero a la vez aventurera. Siempre va a estar ahí para ti, sea la hora que sea, haga frío, llueva....
Puedes hablar con ella a todas horas, y si te la llevas de paseo en días de lluvia ya le alegras el día, porque si os chivo algo, es que la encantan estos días grises, de gotitas imparables que repiquetean en el cristal del ventanal.
En poco tiempo se irá de Erasmus y yo la echaré muchísimo de menos, echaré de menos esos encuentros casuales por los pasillos de nuestra querida universidad, esas comidas en el restaurante con los cascos puestos, en la cafetería comiendo entre mil cosas, apuntes, bolsos, abrigos...¡¡somos un desastre!! :P pero me encantan esos desastres contigo gordi...
Siempre que voy a la biblioteca me acuerdo de los ratos que pasamos allí adentro juntas, concentradas preparando nuestros exámenes, riéndonos por lo bajo con lo que nos escribimos por el whatsapp aún estando a escasos 5 cm la una de la otra.
Verte dormida ahora mismo en tu cama, soñando a saber qué... y ver esa mirada de pureza, saber que en escasos 5 meses estarás lejos de mi, cumpliendo tu sueño de aprender otro idioma, de sacarte tu carrera en otro país lejos de tu gente, pero teniéndola muy cerca, tan cerca que los latidos son sus compañeros en este camino.
Tú nos echarás de menos, pero nosotros también a ti. Te añoraré esos 9 meses que estarás fuera, se que nos veremos cuando vengas de visita y que recibirás un abrazo de oso de tu pequeña gordi. Porque no te puedes volver a Milán sin uno mío.
Te apoyaré en todo lo que hagas, te ayudaré en todo lo que necesites y sobretodo NUNCA TE ABANDONARÉ.
Hablo de Nuria, esa personita frágil, pero a la vez fuerte, esa chica insegura pero a la vez aventurera. Siempre va a estar ahí para ti, sea la hora que sea, haga frío, llueva....
Puedes hablar con ella a todas horas, y si te la llevas de paseo en días de lluvia ya le alegras el día, porque si os chivo algo, es que la encantan estos días grises, de gotitas imparables que repiquetean en el cristal del ventanal.
En poco tiempo se irá de Erasmus y yo la echaré muchísimo de menos, echaré de menos esos encuentros casuales por los pasillos de nuestra querida universidad, esas comidas en el restaurante con los cascos puestos, en la cafetería comiendo entre mil cosas, apuntes, bolsos, abrigos...¡¡somos un desastre!! :P pero me encantan esos desastres contigo gordi...
Siempre que voy a la biblioteca me acuerdo de los ratos que pasamos allí adentro juntas, concentradas preparando nuestros exámenes, riéndonos por lo bajo con lo que nos escribimos por el whatsapp aún estando a escasos 5 cm la una de la otra.
Verte dormida ahora mismo en tu cama, soñando a saber qué... y ver esa mirada de pureza, saber que en escasos 5 meses estarás lejos de mi, cumpliendo tu sueño de aprender otro idioma, de sacarte tu carrera en otro país lejos de tu gente, pero teniéndola muy cerca, tan cerca que los latidos son sus compañeros en este camino.
Tú nos echarás de menos, pero nosotros también a ti. Te añoraré esos 9 meses que estarás fuera, se que nos veremos cuando vengas de visita y que recibirás un abrazo de oso de tu pequeña gordi. Porque no te puedes volver a Milán sin uno mío.
Te apoyaré en todo lo que hagas, te ayudaré en todo lo que necesites y sobretodo NUNCA TE ABANDONARÉ.
Lucha por esos sueños, que nadie te los amargue
Lucha por lo que quieres, que todo es posible en esta vida.
Nadie dijo que cumplir los sueños fuera fácil, pero tampoco dijeron que fuera imposible.
Aún cuando el miedo y las inseguridades se apoderen de ti, cálmate, respira y piensa que mucha gente te estará apoyando desde muy lejos y que siempre estará ahí para cuando caigas y te mostremos una mano con la que levantarte en tu día a día.
Te quiero muchísimo Wendy.
De tú Campanilla Geli*

Y si llueve una vez más...
27 de marzo de 2012
Ayer me hicieron una pregunta que me descolocó bastante. Aunque me sorprendió también mi reacción. No la había pensado hasta este momento.
¿Empezar algo de nuevo?
Después de esta calma bastante larga y volver a volcarte en algo es bastante costoso y sobretodo si a lo mejor no estás preparada. Pero ¿y si estás ilusionada? ¿y si tienes ganas de disfrutar, de vivir y sobretodo de volver a enamorarte?
Pensar que puedes volver a sentir todas esas mariposas en el estómago, ese cosquilleo recorriendo cada recoveco de tu cuerpo. Una sensación de plena felicidad.
Tengo miedo, si. De volver a fallar, de no encontrar mi sitio. Pero también tengo locura por dentro, tengo esa sensación de querer vivir algo nuevo, de sentirme libre fuera de mi rutina.
Balancearme en sus pestañas, agarrarme a ellas no me vaya a caer.
Compro fuerza y tesón a quién lo guarde, ando falta de ello para este embarco.
No hay nada como ver el sol entrar por la ventana y ver un "Buenos días" en el móvil. Donde ahora estoy perdida, donde en cada calle me encuentro una nueva señal, en cada esquina, en cada acera de mi vida. Aún no veo el final....
Aquí estoy bailando yo solita bajo la luna estrellada, bajo este cielo azul oscuro, impregnado de pequeñas nubecitas enredadas entre ellas...pequeñas espirales como toboganes fugaces, como mi vida misma, así de loca, así de cambiante como los pasos de aquel rock n' roll que bailamos en esa habitación. En la habitación donde escribimos los caminos que no tendrán final...
¿Empezar algo de nuevo?
Después de esta calma bastante larga y volver a volcarte en algo es bastante costoso y sobretodo si a lo mejor no estás preparada. Pero ¿y si estás ilusionada? ¿y si tienes ganas de disfrutar, de vivir y sobretodo de volver a enamorarte?
Pensar que puedes volver a sentir todas esas mariposas en el estómago, ese cosquilleo recorriendo cada recoveco de tu cuerpo. Una sensación de plena felicidad.
Tengo miedo, si. De volver a fallar, de no encontrar mi sitio. Pero también tengo locura por dentro, tengo esa sensación de querer vivir algo nuevo, de sentirme libre fuera de mi rutina.
Balancearme en sus pestañas, agarrarme a ellas no me vaya a caer.
Compro fuerza y tesón a quién lo guarde, ando falta de ello para este embarco.
No hay nada como ver el sol entrar por la ventana y ver un "Buenos días" en el móvil. Donde ahora estoy perdida, donde en cada calle me encuentro una nueva señal, en cada esquina, en cada acera de mi vida. Aún no veo el final....
Aquí estoy bailando yo solita bajo la luna estrellada, bajo este cielo azul oscuro, impregnado de pequeñas nubecitas enredadas entre ellas...pequeñas espirales como toboganes fugaces, como mi vida misma, así de loca, así de cambiante como los pasos de aquel rock n' roll que bailamos en esa habitación. En la habitación donde escribimos los caminos que no tendrán final...

Indecisiones entre los matices
14 de marzo de 2012
La vida te llena de demasiadas sorpresas y no sabes por donde cogerlas.
Sorpresas inesperadas, sorpresas gratas y otras que en si te resultan demasiado grandes para recogerlas enteras.
Hya veces que pensamos como en una temporada no tenemos nada, estamos tan tranquilos y queremos tener algo y de repente en poco tiempo estamos llenos de cosas, de personas.
Todo viene de golpe, sino es 1 ya son 3... ¿y qué hacer? todo te desborda, en sí parece muy fácil ¿verdad? Por descarte claro... pero no, eso es el camino fácil y luego nos podemos arrepentir.
¿Entonces qué hacemos? Se puede conocer cada situación, tantear el terreno y descartar poco a poco...
¿Qué pasa si todo te va bien en todas las situaciones? ¿y si cometes un error en alguna que luego repercute en las demás?
Ir con cuidado es lo que quiero hacer, pero me es muy difícil si siempre soy como soy, que a todo el mundo caigo bien y luego viene lo que viene, que no quiero que nadie sufra, pero la que acaba sufriendo más soy yo por hacer sufrir a los demás...
Y pensar que la vida era fácil, que era un camino, una elección, un sendero de narcisos amarillos que brillasen al sol. En cambio, el viento me ha dado una bofetada en toda la cara, duele si, pero no hay otra, la vida es así. Hay que afrontarla, sufrir esas situaciones, disfrutar unas, terminar otras, pero sobretodo quedarte con los buenos momentos.
Veremos en que acaba todo ésto...
Sorpresas inesperadas, sorpresas gratas y otras que en si te resultan demasiado grandes para recogerlas enteras.
Hya veces que pensamos como en una temporada no tenemos nada, estamos tan tranquilos y queremos tener algo y de repente en poco tiempo estamos llenos de cosas, de personas.
Todo viene de golpe, sino es 1 ya son 3... ¿y qué hacer? todo te desborda, en sí parece muy fácil ¿verdad? Por descarte claro... pero no, eso es el camino fácil y luego nos podemos arrepentir.
¿Entonces qué hacemos? Se puede conocer cada situación, tantear el terreno y descartar poco a poco...
¿Qué pasa si todo te va bien en todas las situaciones? ¿y si cometes un error en alguna que luego repercute en las demás?
Ir con cuidado es lo que quiero hacer, pero me es muy difícil si siempre soy como soy, que a todo el mundo caigo bien y luego viene lo que viene, que no quiero que nadie sufra, pero la que acaba sufriendo más soy yo por hacer sufrir a los demás...
Y pensar que la vida era fácil, que era un camino, una elección, un sendero de narcisos amarillos que brillasen al sol. En cambio, el viento me ha dado una bofetada en toda la cara, duele si, pero no hay otra, la vida es así. Hay que afrontarla, sufrir esas situaciones, disfrutar unas, terminar otras, pero sobretodo quedarte con los buenos momentos.
Veremos en que acaba todo ésto...

Intentas ser feliz y no te deja...*
27 de febrero de 2012
A veces la vida te pone tantas trabas que no sabes como seguir. Un día te levantas, te hace ilusionarte, vives unos días maravillosos, llenos de complicidad, de risas, de buenas palabras, de sueños por cumplir, de planes por hacer... Y de repente llega la curiosidad, que te anima a embarcarte en ese viaje para descubrir más cosas de esa persona que te ha hecho ilusionarte tanto que a estas alturas no puedes dejar de darle vueltas. En ese momento te das cuenta de que ha estado jugando contigo, de que nada era lo que parecía, de que aunque haya sido una sinceridad mutua, hay muchos secretos ocultos en su esencia.
Te derrumbas, no sabes como reaccionar, si hacer una cosa u otra. Ni que decir si quiera...
Y pensar que creías que habías encontrado a esa persona, que aunque a veces se propasase en ciertos temas, pero luego era encantadora en cierta manera.
Levantarte un día e ilusionarte, levantarte otro y darte el golpe que no te esperabas.
De buenas a primeras tienes que aprender a ser "mala", a sentir esa sensación de "conmigo nadie juega"... en ese momento te sientes bien, pero al día siguiente descubres que no es así, que es una ilusión... que tú estás hecha polvo, sin un rumbo fijo. Dudas y más dudas. Lo que piensas ahora es "Voy a tomar de todo menos decisiones..." Y así es, estás harta de tomarlas, de que nadie decida por ti una vez, de que se tiren al río contigo.
¿En verdad a ciertas personas les importas de verdad?
La persona que necesitas, es aquella que teniendo la libertad de hacer lo que quiera te elige a ti en todo momento... Pues haber si aparece esa persona, porque de ciertas maneras, a una se le agotan las fuerzas de tanto tirar del carro, de sentir que la vacilan, de que es alguien frágil con quién poder jugar, de usar y tirar.
Y no es así, es una persona normal, con sus idas y venidas, con sus errores y virtudes, con su sonrisa... Es una persona con sentimientos y que para nada es tonta, aunque a veces lo parezca, pero la duele darse cuenta un tiempo después de que la vida le ha vuelto a engañar, que ha jugado con su corazón a ese juego que dicen que es tan maravilloso al que llaman amor (y que se debería de llamar rompecorazones)
Dame una explicación de porque siempre me pasa lo mismo, de porque intento ser feliz y no me dejas...*
Te derrumbas, no sabes como reaccionar, si hacer una cosa u otra. Ni que decir si quiera...
Y pensar que creías que habías encontrado a esa persona, que aunque a veces se propasase en ciertos temas, pero luego era encantadora en cierta manera.
Levantarte un día e ilusionarte, levantarte otro y darte el golpe que no te esperabas.
De buenas a primeras tienes que aprender a ser "mala", a sentir esa sensación de "conmigo nadie juega"... en ese momento te sientes bien, pero al día siguiente descubres que no es así, que es una ilusión... que tú estás hecha polvo, sin un rumbo fijo. Dudas y más dudas. Lo que piensas ahora es "Voy a tomar de todo menos decisiones..." Y así es, estás harta de tomarlas, de que nadie decida por ti una vez, de que se tiren al río contigo.
¿En verdad a ciertas personas les importas de verdad?
La persona que necesitas, es aquella que teniendo la libertad de hacer lo que quiera te elige a ti en todo momento... Pues haber si aparece esa persona, porque de ciertas maneras, a una se le agotan las fuerzas de tanto tirar del carro, de sentir que la vacilan, de que es alguien frágil con quién poder jugar, de usar y tirar.
Y no es así, es una persona normal, con sus idas y venidas, con sus errores y virtudes, con su sonrisa... Es una persona con sentimientos y que para nada es tonta, aunque a veces lo parezca, pero la duele darse cuenta un tiempo después de que la vida le ha vuelto a engañar, que ha jugado con su corazón a ese juego que dicen que es tan maravilloso al que llaman amor (y que se debería de llamar rompecorazones)
Dame una explicación de porque siempre me pasa lo mismo, de porque intento ser feliz y no me dejas...*

Cuando algo puede haber*
12 de febrero de 2012
Y explorar multitud de placeres a su lado, ser la chica del pastel, pero de su pastel, ese de fiesta que quiero hacer para él.
Incluirme en el regalo es un sueño a cumplir, pero quiero que su corazón me busque a mi, que sus palabras sean sinceras, que los hechos sean reales y que no haya engaño en ellos.
Satisfacer a sus deseos, pero que él haga lo propio con los míos.
Susurrarme un te quiero, un voy a por ti con un beso. Y llegar al alba de beso a beso. El amor es tan raro. Es inviero y verano, es tan dulce y amargo, que aparece y se fuga como un extraño...
Llena mi corazón de ternura, de fantasías y pasión, de locura y desenfreno por favor...
Tus palabras alientan mi vida, me dan esperanzas, quiero seguir alimentandome de ellas pero necesito verdades. Que todo sea sinceridad y que nada de atrase.
Que quiero dejar fuera las buenas maneras y fundirme en sus errores, que quiero dejar de ser la niña buena y romper un plato o una vajilla alguna vez con él. Que no quiero ser siempre la chica que no arriesga, porque así no se gana.
Quiero descubrir sus verdades, que me las cuente él o que me saque a bailar sobre la pista y adivinarlas, que me haga volar con esa sonrisa pícara de principio a fin.
Quiero fundir mis labios en los suyos, unir mis manos con las suyas, sonreír a su sonrisa.
No pretendo agobiarle, solo quiero que él me cuente de verdad ese sentimiento que le invade. Si es real o un engaño. Que todo quede entre los dos, aunque luego se pueda compartir con el mundo entero.
Sentir que juntos somos una explosión de fuegos artificiales. Enredarme entre sus matices...
Me ha encantado el texto de Nury J. Garcia en su post y lo voy a poner aquí con su permiso ;) (Mi Wendy, que siempre está ahí para todo, gracias!)
¡¡QUIERO QUE LA VISITÉIS, LA SIGÁIS, LA LEÁIS Y LA COMENTÉIS!! =) Os gustará! ;)
Desconocidos
Hoy es noche cerrada. Es Invierno y en la calle hace un frío que se cala hasta los huesos. Yo estoy dentro, refugiada en un jersey de lana gordo y escuchando las voces de los niños que corretean por el pasillo de mi casa (tranquilo, no son mis hijos sólo mis primos pequeños).
Tengo ganas de salir, ¿sabes? Dejarme las dudas en casa y que me invites a bailar en una noche de sábado como la de hoy. Me gustaría preguntarte qué te parece el plan y si tú respuesta será afirmativa pero no consigo que des señales de vida. Tengo miedo de que tengas novia y de mil inseguridades más pero quiero correr el riesgo. Dicen que quién no arriesga, no gana y yo estoy empezando a aplicarmelo.
Me apetece acortar las distancias y arremeter contra nuestro deseo (alomejor la única que te desea aquí soy yo, quién sabe). Dejarnos de frases, palabras sueltas y civismo y lanzarnos al vacío. Juntos, separados, como tu quieras. Me muero por conocerte, ¡Mierda! Cuanto te escribí por primera vez no esperaba que me pasara algo de esto. Pero es así, no puedo evitarlo y mira que lo he intentado. Ya no quiero luchar, no quiero oponerme, quiero dejar de jugar al perro y al gato y jugar a cosas de mayores (por favor, no pienses mal, las noches a veces me traicionan).
Tus palabras llenan mis amaneceres y me deleito imaginando como serás, qué hará de tu vida algo tan interesante y quién eres en realidad. Juego a imaginar cuál es tu música favorita, qué haces en tu tiempo libre y con qué sueñas cuando acabes la carrera.
Sigue siendo noche cerrada. Los niños me están llamando, quieren que juegue con ellos. Tengo que dejarte, tengo que marcharme. Volveré a escribirte, lo prometo. Algún día cuando vuelva a tener tiempo. Algún día más de Invierno.

Miradas de complicidad
10 de diciembre de 2011
Una lluvia suave y cálida caía encima de su casa, al pie de las montañas. Salpicaba con suavidad el cristal de su habitación, desde la que se veía el valle más hermoso que jamás pudiera imaginar. Donde ella solía pasar los fin de semanas para desconectar y centrarse en los estudios. En casa era imposible estudiar con toda la familia, así que su abuela la había regalado esa casita como su rincón favorito de Madrid, en la sierra. Una niebla impetuosa estaba haciendo acto de presencia en esos momentos, haciendo que el paisaje se tornase cada vez más hermoso pero a la vez inquietante.
Ella miraba por la ventana, pensativa, sin encontrar las palabras para decirle lo mucho que le amaba. No sabía como decirle que su corazón le pertenecía a él, a nadie más, que esas miradas que se cruzaban cada día en el bus no eran simplemente miradas curiosas, sino miradas sinceras, limpias, llenas de amor.
No podía dejar de pensar en él ni un minuto, ni un segundo, todo el día él estaba en su cabeza. Había llegado a desconcentrarse en los estudios solo por pensar en esa sonrisa que un día le brindaron sus labios.
Se ruborizaba solo de pensar que ella le había respondido con una mirada atontada, sin saber que hacer, que decir o simplemente que cara poner.
Esperaba que él la volviera a sonreír, que sus miradas se encontrasen una vez más, poder responderle con su mejor sonrisa; esa que sus amigas decían que tenía tan bonita.
Su cara era perfecta, esos ojos de niño bueno, como si en la vida no hubiera roto un plato; aunque llevaba ya unas cuantas vajillas destrozadas.
Nunca habían hablado, pero si se conocían de vista, de amigos en común. Nunca habían pensado que pudieran atraerse como se atraían, nunca habían imaginado que pudiera llegar el día en el que se gustasen mutuamente.
¿Y si era verdad que se gustaban?
¿No dicen que los polos opuestos se atraen? Tan diferentes, pero a la vez tan atrayentes.
¿Pasaría algo entre ellos?
Ella miraba por la ventana, pensativa, sin encontrar las palabras para decirle lo mucho que le amaba. No sabía como decirle que su corazón le pertenecía a él, a nadie más, que esas miradas que se cruzaban cada día en el bus no eran simplemente miradas curiosas, sino miradas sinceras, limpias, llenas de amor.
No podía dejar de pensar en él ni un minuto, ni un segundo, todo el día él estaba en su cabeza. Había llegado a desconcentrarse en los estudios solo por pensar en esa sonrisa que un día le brindaron sus labios.
Se ruborizaba solo de pensar que ella le había respondido con una mirada atontada, sin saber que hacer, que decir o simplemente que cara poner.
Esperaba que él la volviera a sonreír, que sus miradas se encontrasen una vez más, poder responderle con su mejor sonrisa; esa que sus amigas decían que tenía tan bonita.
Su cara era perfecta, esos ojos de niño bueno, como si en la vida no hubiera roto un plato; aunque llevaba ya unas cuantas vajillas destrozadas.
Nunca habían hablado, pero si se conocían de vista, de amigos en común. Nunca habían pensado que pudieran atraerse como se atraían, nunca habían imaginado que pudiera llegar el día en el que se gustasen mutuamente.
¿Y si era verdad que se gustaban?
¿No dicen que los polos opuestos se atraen? Tan diferentes, pero a la vez tan atrayentes.
¿Pasaría algo entre ellos?
Continuará....
(PD: La historia de La vez que me dijiste "Me encantas..." la continuaré después de los exámenes, ahora solo me salen estos textos, que espero os gusten)
Un besito de Buen Sábado y Buen finde! ^^
@geli_sh

La vez que me dijiste "Me encantas..." (III)
13 de noviembre de 2011
NOTA: Tengo que pedir disculpas, por qué en el anterior capítulo lo escribí a través de la persona de Naira, en cambio, en el primer capítulo lo hice por un narrador externo. Seguiré con el narrador externo y espero que este error no lo vuelva a cometer. Gracias a los que lo vieron (aunque yo también me di cuenta) y me dieron su opinión. Un saludo.
Llevaban ya un rato dando una vuelta por el parque. Era bastante
grande, así que íban por los atajos que Unai conocía. Él y su hermano iban casi
todas las tardes a jugar allí cuando eran pequeños y era eso y alguna cosa más
lo poco que él le había contado de su infancia a Naiara. Pero lo que le parecía
más raro a la chica del pelo chocolate era que no le había dado ningún motivo
por el cual evitaba casi exclusivamente pisar ese lugar.
Un día hablando sobre los sitios que frecuentaban le dijo que solo
cruzaba ese parque en contadas ocasiones y sobre todo si era obligatorio en su
itinerario pasar por allí. Cuando llegó a esa parte de la historia su cara
cambio, de tal manera que sus ojos no eran esas perlas alegres que lanzaban
destellos de felicidad, sino dos tristes luces que apagaban su mirada. Naiara
no quiso insistir, tampoco era importante saberlo en ese momento, si él no lo
quería contar sería cuando estuviera seguro de ello y tuviesen más confianza.
Volviendo de la mente de Naiara, se da cuenta de que ya están a
medio camino de la salida, cuando de repente no ve una piedrecita en el camino
y…
-¡Ayyyyyyy!-. Se acaba de torcer el tobillo derecho por no mirar.
-¡Ey! ¿Qué te ha pasado pequeña?, déjame ver anda-. Y se acerca a
ella para examinarla el tobillo.
- Tranquilo, no es nada, solo que me he torcido el pie y ha sido
el movimiento, pero puedo caminar, no te preocupes-.
- Claro que me preocupo, puede ser más que una leve torcedura,
puede que te hayas hecho un esguince. Y no precisamente leve, que con lo frágil
que eres tú…-.
- ¿Tengo que tomármelo como un piropo?-. Le mira enojada, porque,
aunque sea débil a los movimientos bruscos, no le gusta que se lo recuerden,
pero de repente cambia la cara, porque sabe que no lo ha dicho a mal. Ya que se
preocupa por ella, por lo menos agradecérselo.
-Tómatelo como quieras, sabes de sobra que me preocupo por ti
porque desde que te conocí hemos conectado muy bien y te he cogido mucho
cariño-. Le miraba como si se sintiera culpable por haberla herido.
Se puso a andar para ver si era grave y en efecto, tenía la zona
del tobillo que cada vez parecía más hinchada y le dolía muchísimo. Nada, que
no podría andar por su propio pie esa noche.
-Creo que al final llevas razón, es grave y me duele muchísimo.
Discúlpame si me he pasado con eso de tomármelo como un piropo. Tú intentando
preocuparte por mí y yo echándote la bronca por nada. Perdona, enserio…no era
mi intención-. Le había afectado demasiado que se sintiera culpable por eso y
se le saltan dos lágrimas.
Sin darse cuenta se ha puesto a llorar. Le afecta mucho cómo esté
Unai por ella.
Se acerca y le limpia las dos lágrimas con sus dos manos y le mira
fijamente a los ojos.
-No llores pequeña, que me duele verte así. Además aquí me tienes
para llevarte a casa, aunque sea a caballito-.
-Te voy a doblar la espalda como me cojas así ¿eh?-. Le mira entre
lágrimas de risa y con la nariz ya roja de tanto llorar.
-Jajaja, soy fuerte ¿lo ves?-. Y le coge en volandas para que vea
que puede con ella.
-Vale vale, ¡¡te creo!!-.
Y riéndose están así 5 minutos y algo más. Por un segundo Naiara
piensa que se iban a besar, ella tenía tantas ganas, pero no quería romper la
magia de ese momento.
Pasado ese tiempo que para los dos ha sido eterno y no querrían
que terminase nunca, Unai toma la palabra.
-Lo primero que tenemos que hacer es llevarte a Urgencias para que
te vean el pie y después te acompañaré a casa si no quieres llamar a tus padres
¿de acuerdo?-.
-Me parece buena idea. Pensaré por el camino si debería de llamarles,
aunque tampoco lo veo tan grave-.
-Como quieras pequeña, lo que hagas lo respetaré. Pero deberíamos
seguir, yo te llevaré en brazos, que el hospital está cerca de aquí, así que no
será ningún esfuerzo-. Le miraba con esa cara de chico responsable.
-Venga, vámonos-.
Y como si fuese una situación más cómica y poco propia después de
que la chica hubiese sufrido un pequeño percance, se dirigen al Hospital más
cercano. Unai empieza a caminar con ella en brazos, mientras la chica dejaba su
mirada en el lugar donde habían estado a punto de besarse, donde por unos
instantes habían estado abrazados riéndose como dos chiquillos.
En ese mismo instante, en la cabeza de Unai ocurría algo parecido.
No sabía qué pensar, había tenido los labios de esa preciosa chica a escasos
centímetros de los suyos y aun así no había sido capaz de besarla. ¿Por qué? Él
sabía la respuesta. Y es que no quería hacerse ilusiones con una chica a la que
apenas conocía de hacía dos meses y que nos sabía si sentía lo mismo por él. Le
afectaría demasiado que por culpa de sus locuras sentimentales perdiese la
amistad de Nai, no se lo perdonaría nunca.
Dentro de la cabeza de Naiara se estaban formulando las mismas
preguntas y respuestas. No sabía cómo podía haber acabado la situación si ella
le hubiese besado. No habían hablado casi nada de sus antiguos amores y no
sabía nada de si a él le gustaba alguna chica, así que no quería arriesgarse
por ahora a contarle sus sentimientos, quería seguir teniéndolo como un gran
apoyo para ella, que era lo que era en esos momentos de su vida.
Cuando llegasen al hospital les iba a ocurrir algo que no tenían
pensado. Empezarán a pensar cómo actuar, tanto el uno como el otro deberán
tomar decisiones muy importantes para ellos.

La vez que me dijiste "Me encantas..." (II)
2 de noviembre de 2011
Cuando me fui acercando entre vi en su mirada algo de preocupación y tristeza. Llegué hasta nuestros habituales asientos donde él estaba esperándome con su mejor sonrisa, como siempre hacía. Esas preocupaciones que antes había intuido se habían desvanecido en el aire como motitas de polvo diminutas.
- ¡Hola chico moreno!-.
-¡Hola chica risueña! ¿Qué tal ha ido la tarde en tu querida y amargada universidad? jajaja-.
-No ha estado mal, pero estoy demasiado agotada, este año se están pasando conmigo...¡Y yo no puedo con todo! Me agobio demasiado...-.
- Anda ven y echa la cabeza encima de mi hombro. Cierra los ojos y no pienses en nada por unos instantes. Que así te relajarás-.
Me cogió la cara entre sus manos y apoyó mi cabeza sobre su hombro izquierdo, mientras yo estupefacta me dejaba llevar sin más.
-Espera, que me estoy clavando tu brazo en la espalda jajaja-.
Y como si tuviésemos toda la confianza del mundo, paso su brazo por mis hombros y me arrecosté sobre hombro, aunque había a veces que me apoyaba sobre su pecho.
- Así te encuentras mejor ¿verdad pequeña?-.
- Gracias. Gracias por ser tan cariñoso y comprensible conmigo, casi sin conocernos-.
- Nos conocemos Nai, solo hay que seguir cada paso que damos en la vida-.
- Que filosófico que estás hoy ¿no?-.
- Jajaja, será porque tú me haces serlo pequeña-.
Me encantaba cuando me llamaba pequeña, porque para mí significaba que era "su pequeña".
Y así, apoyada en él, con su brazo sobre mis hombros, mi cabeza sobre su pecho y una conversación muy graciosa se nos pasó el trayecto de esa hora y media que tardábamos en llegar a casa.
Tan distraídos ibamos que cuando nos quisimos dar cuenta nos habíamos pasado nuestra parado y nos bajamos dos paradas más adelante.
- ¡Ha sido tu culpa pequeña! Me has hipnotizado tanto con tus historias universitarias que no me he dado cuenta de mirar por la ventana-. Sabía que me lo decía en broma, gracias a esa pícara sonrisa que le salía de esos perfectos labios.
- Jajaja ¡habló el filósofo!-.
- ¿Qué graciosa estás hoy no?-.
- Si, tu compañía me alegra. Ya lo sabes...-.
- Venga, andemos que sino no valdrá la pena llegar a casa para dormir-.
Y empezamos a caminar hacía donde habíamos venido para llegar a casa. Para mi si que valdría la pena no llegar a casa para dormir si me pasase toda la noche a su lado, aunque fuese solo dando un paseo.
Al poco de estar caminando, nos metimos por un parque para atajar el camino, ya que con el invierno las temperaturas habían bajado mucho y aunque a ninguno nos desagradaba el frío, pero ya empezaba a refrescar más de la cuenta.
Me encantaba ese parque, era tan bonito de noche, con sus faroles en forma de figuras, sus fuentes de colores, los senderos llenos de árboles que tiraban sus hojas marrones como una lluvia.
Continuará...

La vez que me dijiste "Me encantas..."
26 de octubre de 2011
Ya era noche cerrada cuando Naiara salía de su última clase en la facultad. Eso de salir a las 9 de la noche de la universidad en pleno invierno la amargaba muchísimo...
A ella le encantaba esa estación, pero desde que no tenía nadie con quien ir hacía el bus, se sentía muy sola. Desde que se tuvo que cambiar de turno para poder compaginar el dichoso trabajo que tenía como camarera en un bar cutre en su pueblo por las mañanas, la pobre chica llegaba agotadísima a su casa.
Lo único que la mantenía en pie era el trayecto en el bus con Unai. Un chico moreno, de ojos azules no muy claros y que en ocasiones llevaba unas gafas negras de pasta que le hacían juego con su alocado peinado. Le había conocido en el bus la primera semana de empezar la universidad. Él trabajaba en un despacho de abogados ayudando a su hermano y hacía el mismo trayecto que ella, lo único que él vivía unas calles más alejado.
Nai, como la llamaba todo el mundo, se había sentado a su lado desde el primer día, ya que en ese bus casi siempre iba algún que otro borracho, drogadicto o cualquier persona que vivía en los suburbios cercanos a su pueblo. Y a ella no le hacía ni pizca de gracia cruzarse en el camino de ninguna de esas personas, que ya la había pasado alguna vez y no quería repetir la escena.
Unai tenía 22 años y era un chico responsable como cualquier otro, pero le gustaba superarse y sobretodo le encantaba aprender cosas nuevas y viajar. Nai también era apasionada a los viajes y habían conectado muy bien desde que empezaron a hablar ese 5 de septiembre en el bus 33 de la línea azul.
Esa noche también se lo encontró sentado en su sitio de costumbre, al lado de la ventana, en la penúltima fila, con esa sonrisa y esos ojos tan vivos que la habían enamorado. Ella no le había mostrado aún sus sentimientos, pero quería hacerlo algún día...
Continuará....

Por un error cometido ¿ya no soy tu amigo?
3 de octubre de 2011
¿No os ha pasado a vosotros que porqué cometisteis un error os han rechazado?
Cuando conoces a alguien, entablas una amistad y esa amistad se va haciendo cada día más fuerte hasta tener una confianza más plena de amigos íntimos que de conocidos, por ejemplo de internet.
Tú le cuentas más cosas que le contarías a gente que conoces en persona y de más años. Esa persona hace lo propio contigo y entabláis una fuerte amistad.
Pero por un error que cometes confesandole algo que hiciste mal, esa persona te confiesa que le gustabas, que estaba dispuesta a ir a conocerte, que podría haber llegado a algo.
Tú piensas que has cometido un gran error, lloras detrás de la pantalla, aferrándote a algo que ni siquiera hubo y que esa persona podría haber tenido.
Pero ¿en verdad esa persona sentía un algo más que un "me gustas"? Aunque no estuviese totalmente enamorado de ti, pero si sentía algo por ti, ¿por qué no te perdonó? le habías confesado algo que ni siquiera habías confesado a otras personas de tu entorno, habías tenido muchísima más confianza con esa persona porque tú si que sentías algo más que un simple "me gustas".
Y ahora simplemente sois "amigos" por internet, habláis de vez en cuando, por rutina más que nada. Y te paras a pensar porque llegaste a ésto, porque sigues teniéndole de amigo. Debe ser porque si no lo tuvieras ahí, te faltaría algo ¿verdad? aunque fuese una mínima parte de tu vida.
Se pueden llegar a establecer muy buenas amistades por internet, yo las tengo. Una de ellas es mi mejor amiga, que nos conocimos luego después en persona.
Pero también ésto pasa en la vida real. Os hacéis amigos, cometes un error y ya todo se acabo.
¿No se supone que de los errores se aprende? ¿No es con los errores cometidos con los que se forja la vida?
Muchas personas, en mi opinión, no se dan cuenta de que aún por haber cometido un error podrían haber perdonado, esa amistad podría haber llegado a algo o a nada, pero podría haber sido una cosa u otra. No creo que mucha gente sepa expresar en demasiadas ocasiones lo que siente, le gusta más el "me gustas" por la pantalla, que cara a cara.
¿Vosotros que me decís de ésto?
OPINAD POR FAVOR!! =)
Sweet Monday! ^^
Cuando conoces a alguien, entablas una amistad y esa amistad se va haciendo cada día más fuerte hasta tener una confianza más plena de amigos íntimos que de conocidos, por ejemplo de internet.
Tú le cuentas más cosas que le contarías a gente que conoces en persona y de más años. Esa persona hace lo propio contigo y entabláis una fuerte amistad.
Pero por un error que cometes confesandole algo que hiciste mal, esa persona te confiesa que le gustabas, que estaba dispuesta a ir a conocerte, que podría haber llegado a algo.
Tú piensas que has cometido un gran error, lloras detrás de la pantalla, aferrándote a algo que ni siquiera hubo y que esa persona podría haber tenido.
Pero ¿en verdad esa persona sentía un algo más que un "me gustas"? Aunque no estuviese totalmente enamorado de ti, pero si sentía algo por ti, ¿por qué no te perdonó? le habías confesado algo que ni siquiera habías confesado a otras personas de tu entorno, habías tenido muchísima más confianza con esa persona porque tú si que sentías algo más que un simple "me gustas".
Y ahora simplemente sois "amigos" por internet, habláis de vez en cuando, por rutina más que nada. Y te paras a pensar porque llegaste a ésto, porque sigues teniéndole de amigo. Debe ser porque si no lo tuvieras ahí, te faltaría algo ¿verdad? aunque fuese una mínima parte de tu vida.
Se pueden llegar a establecer muy buenas amistades por internet, yo las tengo. Una de ellas es mi mejor amiga, que nos conocimos luego después en persona.
Pero también ésto pasa en la vida real. Os hacéis amigos, cometes un error y ya todo se acabo.
¿No se supone que de los errores se aprende? ¿No es con los errores cometidos con los que se forja la vida?
Muchas personas, en mi opinión, no se dan cuenta de que aún por haber cometido un error podrían haber perdonado, esa amistad podría haber llegado a algo o a nada, pero podría haber sido una cosa u otra. No creo que mucha gente sepa expresar en demasiadas ocasiones lo que siente, le gusta más el "me gustas" por la pantalla, que cara a cara.
¿Vosotros que me decís de ésto?
OPINAD POR FAVOR!! =)
Sweet Monday! ^^
@Geli_Sh

02:39
15 de septiembre de 2011
Esta vez esta entrada no la he escrito yo, sino mi mejor amiga. A ella como a mi nos encanta leer y cuando nos dan los venazos pues escribimos lo que nos viene a la mente.
Aquí os dejo un texto que escribió anoche.
Me ha encantado y por eso se merece que esté en este pequeño gran rinconcito de la net. =)
Las calles de aquel lugar lejano se ven tristes ahora. Ya no sonríen ante la incontrolable locura de esas muchachas en las noches de verano. Ahora todo ha cambiado, ahora todo parece abandonado, como si nada hubiera pasado, como si todo aquello fuera tan lejano...
Me gustaría volver a sentir aquello por solo un momento, esa frescura que invadía nuestros cuerpos y nos hacía sentir vivos, sin que nada ni nadie pudiera con nosotros. Nos hacía sentir bien...Pero cómo hemos crecido...cómo hemos cambiado...y ya nada volverá a ser como antes. Pero todo en la vida pasa. Y pensando he comprendido que ese capítulo de la historia ya lo leímos. Pero aún quedan muchos...y éste es tu momento, nuestro momento. Decisiones, cambios, escaleras que subir...Disfrutar
Y escuchar por un segundo como aquellas mucachas locas siguen riendo en las noches de verano, aunque solo sea en nuestro interior.
Aquí os dejo un texto que escribió anoche.
Me ha encantado y por eso se merece que esté en este pequeño gran rinconcito de la net. =)
Las calles de aquel lugar lejano se ven tristes ahora. Ya no sonríen ante la incontrolable locura de esas muchachas en las noches de verano. Ahora todo ha cambiado, ahora todo parece abandonado, como si nada hubiera pasado, como si todo aquello fuera tan lejano...
Me gustaría volver a sentir aquello por solo un momento, esa frescura que invadía nuestros cuerpos y nos hacía sentir vivos, sin que nada ni nadie pudiera con nosotros. Nos hacía sentir bien...Pero cómo hemos crecido...cómo hemos cambiado...y ya nada volverá a ser como antes. Pero todo en la vida pasa. Y pensando he comprendido que ese capítulo de la historia ya lo leímos. Pero aún quedan muchos...y éste es tu momento, nuestro momento. Decisiones, cambios, escaleras que subir...Disfrutar
Y escuchar por un segundo como aquellas mucachas locas siguen riendo en las noches de verano, aunque solo sea en nuestro interior.
@Lara_CookieLove
@Geli_Sh
Feliz tarde!! ^^

Lo que hacen los malos vicios
4 de septiembre de 2011
Y para cuando ella se fue ya era demasiado tarde, el viento corría en su contra y el tiempo mucho más.
Él no dejaba de lamentarse por todos los errores cometidos en el pasado, pero eso ya no tenía remedio, ella le había dado miles de oportunidades, le había intentado ayudar a dejar ese vicio que traía malas consecuencias, aquellas que hicieron que ella se fuera y que no pudiese volver jamás.
Él sabía que había echo mal, que hacía mal seguir con eso, que el daño no solo se lo podrucía a su cuerpo, si no también al de su amada.
Pero ese día llego, ese vicio que le ponía de tan mal humor, donde la vergüenza y sobretodo la dignidad se la dejaba en el fondo del vaso en el último bar... hicieron tantos estragos en él, que tuvo que acabar con la vida de esa frágil flor, ese sol que le sacaba cada mañana una sonrisa, esa bonita muchacha que intentaba ayudarle.
Y él, tan impasible en esa situación... daba pena mirarle a la cara, daba vergüenza ajena hablar con él. No hizo nada para salvarla ni tampoco cuando estuvo bien.
Él no dejaba de lamentarse por todos los errores cometidos en el pasado, pero eso ya no tenía remedio, ella le había dado miles de oportunidades, le había intentado ayudar a dejar ese vicio que traía malas consecuencias, aquellas que hicieron que ella se fuera y que no pudiese volver jamás.
Él sabía que había echo mal, que hacía mal seguir con eso, que el daño no solo se lo podrucía a su cuerpo, si no también al de su amada.
Pero ese día llego, ese vicio que le ponía de tan mal humor, donde la vergüenza y sobretodo la dignidad se la dejaba en el fondo del vaso en el último bar... hicieron tantos estragos en él, que tuvo que acabar con la vida de esa frágil flor, ese sol que le sacaba cada mañana una sonrisa, esa bonita muchacha que intentaba ayudarle.
Y él, tan impasible en esa situación... daba pena mirarle a la cara, daba vergüenza ajena hablar con él. No hizo nada para salvarla ni tampoco cuando estuvo bien.

Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Todo lo que escribo aQuí.
-
►
2015
(27)
- ► septiembre (1)
-
►
2014
(51)
- ► septiembre (3)
-
►
2013
(79)
- ► septiembre (2)
-
►
2011
(57)
- ► septiembre (4)





