Las palabras se las lleva el viento

3 de octubre de 2012
Los latidos de mi corazón van poco a poco acompasandose con los nervios de mi acelerada vida, van colocándose cada uno en sus sitio.
Sintiendo en que lugar, en que dirección debo marchar. Aún sigo indecisa, sigo persiguiendo mi sueño, aunque tenga millones de obstáculos que me lo impiden.
Necesito una eternidad para estar contigo, para sentirte entre mi piel, para que el roce de tu cuerpo contra el mío sea una descarga eléctrica que me mate...
Palabras que salen de mi mente y que son escritas por mis manos, palabras que no tienen fuerza en mi, pero que necesito escribir para sentirme bien.
Palabras que me invitan a seguir adelante aún escapándose mi vida por las rendijas de la ventana de mi habitación...
Palabras que no puedo parar de escribir para que todo el mundo las lea y se identifique, palabras que desgarran el dolor que siento en momentos de frustración, palabras que destrozan mi alma...
La vida está llena de demasiadas palabras, unas que alientan a seguir ahí, otras que te mandan al fondo del pozo...
¿Por qué deben de haber millones y millones de palabras? Si es mejor demostrar las cosas con los actos, si es mejor fijarse en que hemos hecho bien y en que debemos mejorar. Antes de decir lo has hecho bien o lo has hecho mal...
Palabras que hacen daño, palabras... Las odio. Soy así en momentos que me destrozan, soy así en momentos en los que ellas son las culpables de mi sufrimiento, soy así por su culpa.
Las palabras deberían de estar prohibidas o mejor dicho, el hablar debería estarlo. La demostración tendría que estar por encima de todo ésto. Ver con los ojos, sentir con el corazón y dejar que nuestros oídos solo oigan sonidos producidos por la sociedad, nada de palabras...

4 comentarios:

  1. ¡Pero qué bonito escritora! cuándo dices que empiezas a escribir el libro?? espero ansiosa jijiji... y estoy muy de acuerdo en que mucho mejor las demostraciones con actos que las palabras, pero también estas son necesarias =)

    ResponderEliminar
  2. Bueno, bueno Geli... Has tocado las palabras que como bien sabes son una de mis pasiones y tengo algo que decir al respecto.
    Llevo escribiendo 5 años y durante este tiempo me he enamorado de las palabras. Se me da bien expresarlas, articularlas, darles forma... Y las amo, pero también las odio. Amo y odio las palabras, tanto como me amo y odio a mí mismo.
    Pero a lo largo de todo ese intervalo temporal, también he llegado a no confiar en ellas. A no dejarme guiar por su magia o retórica. Pues una palabra puede hacerte sentir muy bien, pero también puede hacerte mucho daño. Y todos aquellos que dicen que "las palabras sólo son palabras", no tienen ni la más remota idea del poder que tienen. Incluso aquellos que se las dan de ilustrados o ilustradas y escriben cosas que en muchas ocasiones ni tan siquiera entienden, cuando llega la hora de demostrar, son una hipocresía en sí mismos.
    Demostrar, aquí está el tema. Lo hermoso de las palabras es que deriven en hechos, en actos que confieran validez a todas las palabras que habías leído o escuchado y que de este modo puedas afirmar que lo que habías interpretado es cierto. Pero para eso, debe haber una coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. En conocer al otro interlocutor y comprobar si es veraz. Si hay una relación entre sus palabras y acciones.
    He tenido muchos problemas como también sabes, por creer en las palabras de personas que a la hora de demostrar han sido incoherentes. Y por ello, amo a las palabras, pero también les tengo miedo. Porque te cubren con una tela de embustes y cuando quieres zafarte, ya es demasiado tarde.
    No odies a las palabras, no "prohíbas" hablar. Porque hablar, cuando el lenguaje fluye del corazón, es maravilloso. Pero si no conoces suficiente a una persona para ser consciente de que es veraz, no te creas nada de lo que te diga y deja que sus actos hablen por él o ella. Porque a este juego, jugamos todos. Tanto hombres como mujeres, ya lo sabes.
    Por último, te digo que no mires con los ojos, porque estos pueden ser igual de traicionaros y de facto lo son, que las palabras. Cierra los ojos y mira con el corazón. Porque ese... ese no falla. Y en él encontrarás la respuesta a todos tus enigmas.

    Pablo.

    ResponderEliminar
  3. Es precioso!
    Te sigo y te invito a que te pases por mi blog.
    Besis.

    ResponderEliminar

¡HOLA! ¿Me dejas un comentario? Me interesa mucho tu opinión y así enriqueces más al blog y que pueda poner más cosas que a vosotros, los lectores, os gusten. ¡Y me harás feliz! :)

Recuerda:
Si vas a poner Spam, ahorratelo
Si vas a poner Spoiler, avisa y déjalo bien marcado

http://sites.google.com/site/pczeros/Home/ultimos-visitantes-pcz.xml